Deconstrucción

#Reflexionando – Sobre la no pertenencia


A veces la vida nos rompe y no nos damos cuenta hasta que nos escuchamos decir algo en voz alta. Secretos que se enquistan tan adentro que terminamos ignorando que los tenemos hasta que un día, en una conversación banal, reaparecen trayendo consigo la pesadez de la tristeza, que cae como un saco de arena sobre nosotras/os/es.

De adolescente decía que soñar era para el ser humano lo que el combustible es para una máquina, la chispa que todos necesitamos para enfrentar la dolorosa realidad en la que se encuentra el mundo actualmente. Sin embargo, este último domingo, articulé en voz alta que hacía años que no soñaba y me di cuenta de lo rompedor que había sido esto para mí.

Estos últimos años he ido haciéndome pequeña dentro de una botella de vidrio que yo misma he ido formándome alrededor. Dentro eludía cualquier tipo de pensamiento positivo, cualquier sueño y cualquier tipo de ayuda. Esto hacía que la botella ganase fuerza, por lo que cada día se hacía más resistente y, a la vez, más transparente. Terminé ignorando su presencia.

Todo ha estado muy oscuro durante estos últimos tres o cuatro años. La confianza que tenía en mí misma parecía haberse ido de viaje y, con ella, la confianza que tenía en mis proyectos. Puedo decir que he vivido sin vivir y, aunque he creído ser feliz en contadas ocasiones, no lo he sido realmente. No se puede ser feliz cuando te has olvidado a ti misma/o/e.

La creencia de la sociedad en que tenemos/debemos «ser alguien en la vida» crea en nosotras/os/es espectativas que, en la mayoría de casos, no podemos cumplir. Esto hace que basemos el valor de una persona dependiendo de cuánto ha estudiado o conseguido, privándonos de nuestra identidad como «seres» y reduciéndonos a nuestro currículum. Es así cómo nos mantenemos en una continua insatisfacción, entre el nuncaessuficiente y la extrema exactitud con la que debemos hacerlo todo, como si continuamente estuviésemos jugando a un juego de mesa en el que hay que seguir unas instrucciones exactas para avanzar y pierdes si te sales de esos pasos (de ese camino).

¿Qué pasa, entonces, cuando pierdes el juego por no seguir las instrucciones al pie de la letra? Que te haces invisible y no existes. Al principio crees que es divertido porque te has salido del camino, has decidido no seguir las reglas y eso es algo revolucionario. Pero con el paso del tiempo la realidad se va haciendo más densa y sientes que todo es una rueda que avanza continuamente mientras tú permaneces estática/o/que.

La sociedad, entendida como un ente que reúne una serie de características que podríamos calificar como «comunes», está ideada para las personas neurotípicas, lo que desgasta mental, física y emocionalmente a las personas que somos neurodivergentes. El día a día se siente como una continua escena cinematográfica en la que la pelota de baloncesto aparece en primer plano a punto de hacer canasta pero, en este caso, la pelota nunca llega a entrar. Es un continuo «querer y no poder» cíclico.

La insaciable creación de espectativas y la clara exigencia del entorno ante el cumplimiento de las mismas hace que no seguir el camino correcto resulte tan agotador como seguirlo. Con el paso del tiempo, ya sea por estar a la deriva o por estar en mitad de ambos caminos, descubres que portas a la espalda el peso de una sociedad a la que ni siquiera entiendes y que, además, no te entiende a ti. Descubres que no sueñas, ni te atreves a hacerlo, porque, ¿para qué? La pregunta correcta sería, «¿para quién?», y la respuesta correcta es «para ti» (algo así leí una vez).

A lo que quiero llegar es a que la sociedad está obcecada en crear seres perfectos, correctos y productores a todos los niveles y olvida que cada persona, como ser individual, es diferente y que no todas/os/es tenemos ni las mismas capacidades ni los mismos tiempos, lo que no significa que no seamos capaces. Además, «no ser capaz», también es correcto y válido, aunque nos hagan creer que no.

Voy reuniendo mis pedazos y recuperando la voz que había perdido…

Foto de Amanda Klamrowski en Pexels: Clic aquí

Andrea Dehm

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5 comments on “#Reflexionando – Sobre la no pertenencia

  1. Reblogueó esto en EL ECO DE TUS PALABRASy comentado:
    Buena reflexión que deberíamos hacernos alguna vez en la vida. Gracias

    Le gusta a 2 personas

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